martes, 30 de junio de 2009

Vacaciones permanentes

Mi libro preferido de mi infancia es sin lugar a dudas "Un año de vacaciones". Qué gran título.
El otro día escuché un gran argumento de un sacerdote que afirmaba vivir permanentemente de vacaciones.
Es en el cielo cuando descansaremos, donde están las verdaderas vacaciones.
Nuestro paso en la tierra, es un peregrinar, un viajar constante.
Y siempre que aquí, en esta vida, cuando nos vamos de vacaciones, contamos también dentro de este periodo el viaje. Ergo vivimos en unas vacaciones permanentes.

lunes, 29 de junio de 2009

Pasar por encima

Este fin de semana celebramos los 4 años en el parador de Guadalupe. Celebrando como se debe, es decir, contemplando la creación, viendo la hierba crecer.
Por supuesto visitamos la basílica y el monastario.
De la basílica me quedo con la lámpara arrebatada al turco por Juan de Austria en Lepanto que hoy ilumina la preciosa sacristía.
En el monasterio, en el claustro, pasamos por encima de las sepulturas de los distintos priores que se han sucedido en el monasterio. Son enterrados allí, por norma, para que los sucesivos monjes pasen por encima a diario. Toma lección de humildad. Lo que no sé si sabrán es que ahora también pasan legiones de turistas, en bermudas y sandalias (mira, esto igual que los franciscanos)

viernes, 26 de junio de 2009

Un día de fiesta

Leyendo "Una teoría de la fiesta" Joseph Pieper (Rialp), encuentro algunas ideas interesantes para un día como hoy:

la fiesta es esencialmente una manifestación de la riqueza, no precisamente
de dinero, sino de riqueza existencial


Ahora bien, ¿cómo es posible ofrecer algo tan valioso sin más? Pieper contesta:

la contemplación es elemento constitutivo del hombre, de la misma manera que
el logro de la contemplación, por ser contemplación del amado, supone una
relación inmediatamente existencial, no intelectual con la realidad, que no
tiene otro nombre que el de amor. A pesar de la hojarasca de trivialidad,
sentimentalismo, y desrealización espiritualista, bajo la que la palabra amenaza
llegar a ser irreconocible, no se puede prescindir de ella; ninguna otra puede
ser tan atinada en este caso. No se renuncia a nada a no ser por amor.


Pero diréis, ¿qué fiesta es hoy? Pues además de San Josemaría y San Pelayo (patrón de la castidad), se cumplen 4 años del acto de libertad más grande que he hecho en mi vida. La plena disposición de mi vida para decirle a una mujer (y ¡qué mujer!) que me entregaba a ella sin condiciones para siempre. Así que me voy a contemplar a mi mujer...

Y para celebrarlo, allá va un verso de Goytisolo que define cómo es ella (de nuevo se confirma que mis mejores versos los han escrito otros)

A veces ordenan que hagáis esto o aquello y enseguida te enamoras de quien
no hace ni caso


jueves, 25 de junio de 2009

Tu sei la donna


Hoy he tenido la fortuna de poder impartir una sesión del curso de verano "La radio social", que organiza mi querida fundación Crónica Blanca, junto con una de las personas que más admiro.

Nos reíamos recordando que después de más de trece años pasados desde que nos conocemos no habíamos trabajado nunca.

El tema de la sesión era el periodismo cultural.

Ella ha realizado una introducción preciosa, con una cita de Chesterton que tenía en la manga "en momentos de crisis, lo que se necesita es un hombre poco práctico" y se ha metido en el bolsillo a los 30 alumnos, que por cierto, han sido de los mejores grupos de recuerdo en la universidad.

Después me ha tocado el turno a mí de aburrir al personal con un poco de definiciones y teoría de la información (si es que existe).

Y para el final yo propuse enumerar los obstáculos a los que se enfrenta el periodista cultural en su labor cotidiana. Lo sé, soy un poco cenizo.

Ella me ha mirado a los ojos y me ha dicho "vale, pero si nos creímos eso que nos pidieron de ser minorías creativas, hay que proponer, no podemos estar defendiendo el alcázar, hay que luchar a campo abierto".

Y ha ido transformando cada obstáculo que proponía en una oportunidad para áquel que quiera dedicarse al periodismo cultural.

Cuando yo dije que la prisa obligada en periodismo podía asesinar la profundidad, ella decía que la prisa es una oportunidad de mantener viva la cultura, de que no se anquilose.

Cuando yo dije que a la cultura se le deja cada vez menos espacio, que es lo primero que se quita si en el boletín no hay tiempo, ella decía que estabamos ante la oportunidad de ser más libres, al estar "menos mirados".

Cuando yo dije que el periodista cultural sufre la presión de recomendar por obligación los libros de la editorial del grupo empresarial para el que trabaja, ella decía que las mejores creaciones siempre aparecen con la peor censura. ¡imaginación al poder!

Y cuando yo dije que ante un público como el de la radio que siempre está haciendo otra cosa, que presta poco atención, el periodista puede caer en la tentación de sólo hablar de lo amarillo, ella afirmó la gran oportunidad que daba eso para sorprender al oyente.

Y me reafirmé en porque estoy enamorado hasta las trancas. Y dí gracias a Dio porque "tu sei la donna"

(no es que me tire el pisto de saber italiano, que también, es que en la fase de impresionamiento hace ya unos años, le recité un diálogo de la Dolce Vita que tenía esta frase)

martes, 23 de junio de 2009

Un dolor de coj...


Atención: sucedido totalmente "verídico"
Estaba este menda haciendo turno de voluntario de noche en la casa de las Hermanas de la Caridad, cerca del Manzanares.
JR era uno de los inquilinos, que, después de ser deshauciado en los hospitales, fue acogido en la casa para esperar a la muerte.
Según contaba había tenido una vida apasionante. Actor de cine, protagonista de la movida, atracador de bancos recortada en mano,... un dechado de virtudes.
En un momento, se nos quedó mirando a los ojos (estaba acompañado, gracias Dios), y exclamó "tengo un dolor de cojones".
Como un sólo hombre, le respondimos: "vaya, ¿y qué es lo que te duele tanto?".
Nos devolvió la mirada, que se debía parecer bastante a la que se gastaría en los años aquellos de la recortada:
"pues qué me va a doler, pues los cojones, los huevos...!" (no reproduzco la exhibición de sinónimos en lengua castellana que hizo para no seguir hiriendo la sensibilidad del lector)



Hace poco Rocío me recordaba unas palabras de un sacerdote que quisiera haber oído en esa época: "en los voluntariados uno va a buscar a Dios, a buscar al hombre y a buscarse a uno mismo. No somos nadie para dar nada. La misma humanidad que nos encontramos en ese momento, es igual a la que nos encontramos a diario".

lunes, 22 de junio de 2009

Días feriados


Como dice mi madre, “a la feria hay que ir todos los años, aunque no se compre nada”.
Las órdenes de las madres son la auténtica fuente de las tradiciones. Esto da tranquilidad, porque el hombre de hoy sólo llega a crear modas pasajeras.

Este año, he batido mi plusmarca personal y he hecho tres visitas a la feria.

Siempre he vivido al ladito del Retiro (mal que les pesen a Roci y a Modes, ellos que son de la periferia…). Y la feria la he sentido siempre como algo muy mío, “de mi barrio”, como la mercería o el quiosco de prensa de toda la vida.

La primera visita iba acompañado de toda la tribu, pero en versión extendida. Resultado: nos paramos en la caseta de una de las mejores editoriales infantiles que es Kalandraka, y gracias. De lejos, mientras tiraba de algún carro, iba viendo esas casetas, objetos inalcanzables de mi deseo. Disfruté mucho en Kalandraka, lo confieso, y casi me llevo todo. Me encantan las ilustraciones, tan innovadoras, tan vistosas, tan originales…

La segunda visita fue con Roci y sin tribu. Sí, es con ella con quien me siento yo. Casi ná. Fuimos directos a Renacimiento a por la antología (por fin) de Miguel D’Ors, y a cumplir un recado de Anita que nos pidió El juicio del doctor Johnson, de Chesterton, que ya se lo había comprado “pero no con la traducción de menganita que es la mejor”. Bueno, nuestra Ana es así, y por eso nos chifla. Dimos un paseo entre casetas, no hacía mucho calor, y el cielo de Madrid estaba de película. Y comenzó a llover a cántaros (Buckets of rain que dice Bob Dylan). Nos refugiamos en Siruela, y me acordé de las ganas que tenía de leer eso de Steiner de que Europa está hecha para ser caminada y la importancia de los cafés y tal. Recuerdo una bonita conversación con el profesor Rodriguez Tapia, del que tengo un gran recuerdo. Nos llevamos el librito y me acordé de que estoy a la espera de recibir de la misma editorial los artículos de Steiner en el New Yorker para reseñarlo en la radio. Anoto en la agenda que aún tenemos una conversación pendiente con Ana sobre “La idea de Europa”.

Felices y bien agarraditos, nos fuimos paseando entre los reyes de España a por el coche, porque es que ya no vivo en el barrio, ¡sino en la periferia!

Llegó la tercera (visita, pero días después esta frase tendrá un sentido totalmente distinto). Mañana de sábado. Calor a más no poder. Roci había quedado con su hermana pequeña para ir de compras. La tribu en el circo Price. Pasé olímpicamente de la tesis y me fui a la feria. Reconozco que me cuesta horrores ir a los sitios sólo, porque no hay nada más en el mundo que me guste más que compartir con otros las alegrías. Hice un recorrido según me parecía, sin orden ni concierto. Lo primero que fui es de nuevo a Renacimiento a comprar otra antología de Miguel D’Ors para regalársela a Ruth, otra gran amiga. En la misma caseta me llevé un poemario de Andrés Trapiello, que me dedicó el mismo con estas bellas palabras: “Para Rocío y Pablo, vuestro nuevo y viejo amigo”. Le dije que lo había pasado en grande con Los amigos del crimen perfecto (por cierto, las siglas son AdCP, uy casi).

Abandoné a Trapiello y me fui a la BAC. Me iba para comprar las cartas y escritos de San Francisco Javier, gran amigo nuestro, y así hice. Casi me llevo las actas de los mártires, pero, pelín caro, oiga ¡qué ya están en dominio público!
Pasé por Alfaguara, y me llevé uno de los vampiros para Ire, y me regalaron chapas y todo tipo de parafernalia promocional, “como en la feria del campo”, diría mi madre un rato después.

Seguí andando, estuve un rato en Pre-textos, Rialp, Encuentro, Libros del asteroide (que compartía caseta con otras), buscando El Acantilado. Que este año estaba en la peor parte de la feria, que es el tramo que sube hasta la entrada por O’Donell.

Antes de llegar me encontré de firmante a Kiko Méndez-Monasterio, que es un tipo que me cae estupendo y que son de esas amistades hechas a través de la literatura. Con mucha gracia me dijo que “como había estado el día anterior también, ya había agotado a la familia y a los amigos, y hoy no tengo a quién firmar”. Me fui pensando en lo bien que lo pasé leyendo su novela La calle de la luna. Llegué por fin a Acantilado. Iba directo a por todo lo de Andrés Neuman. Me llevé la colección de micro-ensayos (que me gusta más que aforismos) El Equilibrista, y aún sigo disfrutando, y lo que te rondaré morena. Me dio rabia no llevarme la poesía completa de Neuman, pero la economía doméstica me pedía a gritos contención.

Decidí no seguir hasta la caseta del CSIC, donde iba a buscar un libro para la tesis. Me di la vuelta. Antes me encontré con una antología de artículos de Goytisolo (José Agustín) en Galaxia, pero no lo compré, a pesar de que insistieron en la caseta en desprecintar el libro, y quedé fatal, claro. En la caseta de al lado que no recuerdo cuál era, encontré la obra de un ilustrador francés interesantísimo. Se llama Francois Matton (Tout va bien).

Busqué una sombra, un banco, una coca. Hice repaso de lo comprado, y dediqué los libros que eran para regalar. Por un momento me creí escritor firmante en las casetas…

Me faltabas mi lado para decirte sesenta veces por minuto “¡qué bien lo estamos pasando!”


Pd: acabo de tener una conversación con JB sobre los posts largos. No le he hecho ni caso, y eso que estoy totalmente de acuerdo con él

sábado, 20 de junio de 2009

Descripción del momento vital

¿qué es la fe? ¿qué es abandonarse?

video

jueves, 18 de junio de 2009

Tiempo que te me escapas de las manos

Descubro el blog de Enrique Baltanás (del que estoy leyendo en su biografía sobre Machado , la parte sobre el padre de los hermanos poetas para la tesis) este aforismo

Es inútil mirar el reloj. Adonde tenemos que llegar siempre llegaremos a su hora.


Dedicado a Rocío, recordando aquel poema con el que ganaste el premio de poesía de Huerga y Fierro en la Feria del Libro de aquél año ¿recuerdas?

Hecho de vida

Tercera vez en mi vida que recibo una noticia semejante. Y tercera vez de asombro, estupor, de mehequedadodepiedra, ante la experiencia concreta de la acción de la providencia.
Por supuesto hubo que celebrarlo con brindis. Ella, horchata, que tiene que cuidarse, y este menda un margarita (preparado con el pulso temblando).

Como dicen los del método de ac, digno de hecho de vida.
Hecho de vida referido a una magnífica definición de lo que es el agradecimiento publicada en el excelente blog "Hortus Conclusus" de la crítica literaria Ana Rodríguez de Agüero

Hoy comprendo lo que es el agradecimiento: la alegría por aquello que uno ni
siquiera se hubiera atrevido a imaginar, antes de recibirlo gratis.


¡Gracias mi Roci! En la calle, codo a codo, somos mucho más que dos, y que tres, y que cuatro, y que cinco...

martes, 16 de junio de 2009

Más Neuman

Cada aforismo, cada micro-ensayo de El Equilibrista de Andrés Neuman se disfruta y se saborea. Es un librito, pero precisa de tiempo, de calma, de un día lluvioso como hoy, de una tribu dormida...

La maldad no se elige: la llevamos dentro. Por eso oponerse a ella constituye un
refinado acto de libertad.

Problemas, problemas


Terminó la Feria del Libro, y pude ir solito a darme una vuelta, sin la tribu ni nada.
Hizo calor a mala leche, pero los tolditos de las casetas daban un respiro, aunque fuera la editorial Fedrico Engels.
Llegué hasta la de Acantilado, que estaba arriba del todo (mal sitio).
Pregunté por Andrés Neuman.
Lo que voy a decir es absurdo, pero sin conocer a Neuman de nada, puedo decir que me cae muy bien, que siento que si le conociera seríamos grandes amigos. Sí, soy friki y gafapasta diciendo esto, pero un providencial comentario de Ana me acaba de tranquilizar, alegando que esa es la razón por la que leemos, que incluso esa sensación puede pasar con un personaje de ficción.
Leo su columna en el ABCD de las letras, y el otro día le vi en el inefable Página 2. Me reafirmo, seríamos grandes amigos.
Bueno, lo dicho, que pregunté por Neuman, por su poesía, por sus aforismos, etc.
Me llevé El Equilibrista, una colección de aforismos sobre la vida, la literatura y la estética (imprescindible). Si antes me caía bien Neuman, ahora me siento aún más cercano.
Como muestra este aforismo, que cito de memoria (lo que supone que probablemente no sea así, pero la idea es la misma)

Los problemas son gregarios. Cuando aparece uno, te encuentras con un batallón


Neuman acaba de sacar con Alfaguara, El viajero del tiempo, novela que tengo en espera

lunes, 15 de junio de 2009

Carissimi Amici


Entre las páginas de Papeles Inesperados, una serie de escritos de Cortazar encontrados en un cajón de una cómoda de su mujer (editado en Alfaguara) encuentro este texto sobre la amistad.
Como suele pasar, y bien dice García-Maiquez, "mis mejores versos los han escrito otro poetas".
El caso es que Cortazar, hablando de su amistad con Neruda, explica perfectamente mi caso.
Tengo la suerte de tener grandes amigos, de todo tipo y condición, pero es cierto que hay algunos más especiales y cercanos. Estos los encontré en una legendaria peregrinación a Roma.
Dice así Cortazar.


Pudimos conocernos mucho antes, yo hubiera accedido a un territorio de una
plenitud personal que sólo me fue dado conocer durante poco tiempo. Pero su
capacidad de comunicación (no siempre a través de la palabra, no siempre en la
continuidad social de las citas y las conversaciones) me colmó de tal manera en
los años en que nos vimos que hoy lo siento como un amigo de juventud, alguien
con quien se ha compartido las incertidumbres y las esperanzas y los terrores de
una larga vida.


Y asi es. Pudimos conocernos mucho antes. De hecho, nos unen multitud de casualidades del tipo, ¿cónoces a nosequién?, !¿pero también estuviste allí?!, ¡no!¿también ibas tu a ese bar de copas? Y eso me contraria ciertamente porque me da rabia no haberles conocido antes. Pero hoy, pienso que me colman de tal manera, que les siento como amigos de infancia.

sábado, 13 de junio de 2009

Descentrados

Lo de que Dios sea uno y trino, no es ninguna cosa sin importancia.
Tenemos un Dios descentrado, que tiene su razón de ser en otro, es Dios Padre, es Dios Hijo, es Dios Espirítu Santo.
Y claro, nosotros, creaturas, hechas a su imagen y semejanza, estamos igual de descentrados. Somos en cuanto el otro. Somos padres, hijos, hermanos, amigos,..., lo importante, y tenemos nuestra razón de ser en los otros. Somos con otros para los demás.

viernes, 12 de junio de 2009

Los más vendidos

Cuenta una leyenda que las listas de los libros más vendidos que publican los culturales y programas de libros está basado en un método objetivo de medición.
Se habla del índice Nielsen, o de encuestas en las principales librerías. Luego, en las referidas listas aparecen y desparecen los títulos de modo directamente proporcional al grupo empresarial al que esté asociado la editorial, o bien las simpatías o antipatías del autor con el medio en cuestión (lo del programa de la 2 "página 2" es a veces sonrojante)
Pero llevo unos días pefilando un método mejor. Creo que estoy cerca de solucionar todos los problemas del recuento de los derechos de autor y de las informaciones veraces. Se trata de una serie de prospecciones en el metro y en el autobús de Madrid, e ir inventariando los títulos que pasean los viajeros cotidianos. Con cuidado, porque queda fatal lo de ir mirando los libros a la gente.
En una primera tanda, me parece que gana el tal Steig Larrson, el de los títulos de tres líneas, y de cerca la serie de novelas de los vampiros. Con esta primera remesa de datos, no hay más que multiplicar por los tantos millones de madrileños, y voilá, ya tenemos ¡la lista!
Como ésté leyendo esto mi hermana (matemática ella, y a mucha honra oiga), se estará rasgando las vestiduras.
Pero el método tiene su aquél, ¿no?

miércoles, 10 de junio de 2009

Clásicos

La reunión de literatos echaba humo,
- ¿qué es un clásico?, ¿dónde poner el límite?
(estaba a punto de proponer a Astérix el galo como clásico, pero gracias a Dios me quitaron la palabra)

Días después, me llevé la revista Mercurio de la librería Visor (una auténtica tentación que diariamente tengo que superar cuando vengo a la facultad). El artículo de portada estaba dedicado a los clásicos, a los libros eternos. Y comenzaba con una cita de Borges

- Clásico es un libro que las generaciones de los hombres leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad

Estas cosas pasan. Te llega la cita con la que habría quedado de intelectual tarde y cuando no se necesita. Por lo menos queda el recurso del blog, para consolar.

martes, 9 de junio de 2009

Un escritor de éxito

Conocí a un escritor de éxito, que en un corrillo se empeñó en explicar su método de creación.
Como si fuera una empresa
, decía,

me pongo un objetivo estratégico

Empiezo siempre por la última frase
Días después, macerando esa frase en la
cabeza, escribo la primera.
de nuevo dejo unos días pasar
Después,
comienzo a escribir



Le quedó poético al gachó.
Reconozco que el tipo no me cayó precisamente bien. Se sacaba literlamente a hombros y estaba encantado de conocerse. Vamos, mi ideal in person.

Que no me leo el libro, leñe

Un momento de cotidiana armonía II

Este fin de semana ha quedado como un hito en la colección de "momentos cotidianos de armonía".
La tribu ha estado de excursión desde el sábado por la mañana hasta el domingo, lo que provocó que ante nosotros hubiera un ancho campo de actividades por hacer.
Retiro, siesta, feria del libro (!por fin alguien reedita a Miguel D'ors!), cena, dormir sin despertador, museo, cine...
Hacía años que no teníamos semejante programa intensivo.
EL cielo de Madrid acompañó, con una infinita gama de grises y un azul intenso en el horizonte, con arco iris doble incluido sobre la casa de Velázquez.
R estaba especialmente brillante.

lunes, 8 de junio de 2009

Un momento de cotidiana armonía


Hace un par de días, en un intento por encender la mecha de la pasión por la poesía entre la tribu, eché mano de un éxito seguro: Becker.

Comencé recitando aquello, tan ingenuo, tan carpetero y tan absolutamente real de


Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el
sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...,
¡hoy creo en Dios!



No hubo la respuesta esperada. No hubo desmayos, ni lágrimas de felicidad. Como mucho peticiones de retomar a los "hermanos grimm".

Horas más tarde escucho en Radio 3 la voz que dobla a Woody Allen, algo así como


era un día de primavera, aún no hacía calor, ella estaba preciosa, era un
pequeño momento de armonía


Mi mala memoria me hace citar aproximadamente y por supuesto ni me acuerdo de qué película es la frase.

Es en la cotidiana armonía, aquella que se produce cuando ella te mira, o cuando reparas en que ella está preciosa, o cuando el tiempo es agradable, o cuando el cielo tiene un gris especial, o cuando coincides con ella en alguna idea, o cuando ella te echa un piropo inesperado, o... , es en ese momento cuando crees en Dios y piensas que eres invencible, y te crees que el Atleti ganará la próxima Champions.

Ah! este fin de semana ha sido de armonía cotidiana

viernes, 5 de junio de 2009

El corrector


El título de este post debería ser "el maldito corrector del Word".
Esa especie de trampa que lleva de serie todo procesador de textos de Microsoft. Esa manía de cambiarte la palabra que has escrito mal adrede.
Nada mejor que un par de ejmplos especialmente hirientes para mi orgullo.
Caso 1:
Email romántico enviado a mi enamorada. Tras bellas palabras le propongo una locura: "Dejemos todo, vendamos lo poco que tenemos y huyamos a la Toscana y compremos un viñedo". Y allá vá el corrector y decide por sí mismo que en vez de "toscana" prefiere "toscaza". Claro, lo de recibir un correo en el que un energúmeno te propone "huir a la toscaza", imagino que puede producir cierta desazón o por lo menos una contestación pidiendo explicaciones sobre lo que significa exactamente "toscaza".

Caso 2:
Recién llegado a una tertulia literaria madrileña, en la conversación sale el presidente del planeta, Obama. Le llueven las críticas. Al día siguiente, uno que es muy cumplidito, envía a los asistentes su agradecimiento por la hospitalidad y lo bien que se pasó. Y de paso reenvía un email que acaba de recibir de una asociación de EE.UU. que ha hecho público un examen de universidad del referido presidente. En el texto, utilizando un estilo un poco cheli que siempre me hace gracia, digo "aquí os reenvío este email de una asociación yanki que...". De nuevo el corrector, que tiene plenos poderes, decide que "yanki" es "iñaki". Y de nuevo, como jamás repaso ningún email, así sale. Lo peor del asunto es cuando te das cuenta y te imaginas a los receptores preguntándose "¿pero que clase de asociación se llama asociación iñaki?"

verba volant, scripta manent, ¡encima!

jueves, 4 de junio de 2009

Realismo

¡Dios mío!
¡Cuánta imaginación se necesita para ser
realista!


Lo dice Miguel D'Ors, en un libro imprescindible titulado Virutas de taller, editado por Los papeles del sitio.

martes, 2 de junio de 2009

Un gran chico: Ser con otros para los demás


En términos de filosofía social o descripciones simples de la sociedad se puede caer en una especie de dialéctica falaz entre dos términos que creemos opuestos: o bien se defiende un individualismo a ultranza que se desentiende del semejante o se confía en un colectivismo que anula a la persona y la convierte en una pieza intercambiable de una gran maquinaria.

Lo cierto es que la Iglesia lleva sus dos mil años recordando de una manera u otra la inexistencia de esa dialéctica, y la perversidad de la misma. Todos los hombres gozan de una igual y radical dignidad, pero además somos sociales por naturaleza, pero no sólo somos seres con los demás, sino sobre todo para los demás. Es cuando servimos a los demás cuando nos realizamos.
La novela que hoy recomendamos intuye esta cuestión. En Un gran chico, su protagonista Will, que a sus trentaiseis años puede presumir de no haber trabajado jamás, y de vivir en una posición bastante acomodada todo gracias a los derechos de autor de genera una canción navideña que compuso su padre. La frivolidad con que se toma la vida, su soltería recalcitrante, su ropa de diseño, se cruza con una madre separada y su extraño hijo Marcus.
A partir de ahí el mundo de Will da un vuelco. Pero no porque deje de ir a la moda, sino porque descubre que es un ser con otros para los demás. Al abrirse a los demás se descubre a sí mismo, y deja de despreciarse y de autocompadercerse.
Es una novela amable, divertida y tierna. Con toques de culturalismos pop, que siempre dotan a las novelas de actualidad.
Puede que les suene de algo la historia, en 2002 los hermanos Weitz hicieron la versión cinematográfica, protagonizada por Hugh Grant.
Título: Un gran chico
Autor: Nick Hornby
Editorial: Anagrama

lunes, 1 de junio de 2009

Icebergs

El 31 de mayo de 1911 zarpaba el Titanic. Todo un ejemplo de hasta dónde podía llegar el ingenio humano. El más lujoso, el más grande, el más rápido...
Dicen que el armador se negó en todo momento a todo tipo de ritos o bendiciones religiosas del barco.
La soberbia del hombre que piensa que propone y dispone. Que no necesita a nadie.
Luego vino lo del iceberg y toda la historia que conocemos de sobra.
Viene que ni pintado un extracto del libro Llamados a la vida de Jacques Phillipe:
"Pero cómo nos cuesta ceder a un punto de referencia externo a nosotros. Hoy nadie acepta soluciones preconcebidas, y todos parece que buscan en sí la respuesta a esta pregunta que hace el bien común.
Así se fabrica felicidad en función de la imagen que se han forjado. Una frágil felicidad que no resiste a la prueba, a la enfermedad, a la crisis, a los fracasos, a los diversos dramas que conoce la existencia humana. La vida no parece cumplir todas las promesas que ofrece en tiempos de juventud. Pero tenemos la experiencia de que a pesar de ello la vida es una aventura maravillosa.
No obstante, eso implica una renuncia, renuncia a controlar la existencia, a querer programar nuestra felicidad, y aceptar el hecho de dejarnos conducir por la vida en los acontecimientos felices y en las circunstancias difíciles, aprendiendo a reconocer y aceptar en ellas las llamas que se nos dirigen día tras día. Es legítimo tener planes, claro, y mover la inteligencia y la voluntad. Pero esto es insuficiente por sí mismo. La preparación de proyectos debe ir acompañada de una actitud consistente en atender a las llamadas, las discretas invitaciones que se dan en nuestra existencia. Para ello hay que dar prioridad a la escucha, a la disponibilidad por encima de la realización de nuestros planes. Ampliando nuestro corazón y nuestra mente
¿de donde llegan esas llamadas? Pues de modo diverso: de personas que nos impactan, de deseos del corazón, de peticiones de ayuda de allegados, de la palabra de Dios palabra viva, o de otros medios".
Durante los últimos meses he asistido a grandes icebergs en las vidas de grandes amigos. También he podido comprobar como han hecho frente, como han respondido, como siguen de pie, desde la roca firme, claro.