martes, 13 de diciembre de 2011

Cómo labora por mí en todas cosas criadas sobre la haz de la tierra

Punto 236 de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola






El tercero, considerar cómo Dios trabaja y labora por mí en todas cosas criadas sobre la haz de la tierra, id est, habet se ad modum laborantis. Así como en los cielos, elementos, plantas, fructos, ganados, etc., dando ser, conservando, vejetando y sensando, etc. Después reflectir en mí mismo.













martes, 29 de noviembre de 2011

Si pudiera volver a empezar a un millón de millas lejos de aquí

En las últimas grabaciones de Johnny Cash, poco antes de la muerte de su mujer June y de su propia muerte, aparece Hurt, una cruda canción, una especie de examen de conciencia general, que precisamente por serlo es bello, porque además reconoce la necesaria apertura a la gracia.

Además descubro esta bella versión de unos amigos, cuyo nombre de grupo creo que es RPY

Y aquí la de Cash y la letra




Letra original:

I hurt myself today
to see if I still feel
I focus on the pain
the only thing that's real
the needle tears a hole
the old familiar sting
try to kill it all away
but I remember everything
what have I become?
my sweetest friend
everyone I know
goes away in the end
and you could have it all
my empire of dirt

I will let you down
I will make you hurt

I wear this crown of thorns
upon my liar's chair
full of broken thoughts
I cannot repair
beneath the stains of time
the feelings disappear
you are someone else
I am still right here

what have I become?
my sweetest friend
everyone I know
goes away in the end
and you could have it all
my empire of dirt

I will let you down
I will make you hurt

if I could start again
a million miles away
I would keep myself
I would find a way


Traducción:

Me hice daño a mi mismo hoy,
para averiguar si todavía sentía algo.
Me centré en el dolor,
la única cosa que es real.
La aguja hizo un agujero,
el viejo y conocido pinchazo.
Intenté matarlo,
pero siempre lo recuerdo todo.
¿En qué me he convertido?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco,
se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.

Te defraudaré
Te haré daño

Llevo esta corona de espinas
sobre mi trono de mentiroso.
Lleno de pensamientos rotos
que no puedo arreglar.
Bajo las manchas del tiempo,
los sentimientos desaparecen
Eres otra persona más,
y yo todavía sigo aquí.

¿En qué me he convertido?
Mi dulce amigo,
todo el mundo al que conozco,
se va al final,
y podrías haberlo tenido todo.
Mi imperio de basura.

Te defraudaré
Te haré daño

Si pudiera volver a empezar,
a un millón de millas lejos de aquí,
me cuidaría más,
encontraía la manera de hacerlo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Crear no, desvelar

Leo en El Mundo del 14 de noviembre a Albert Boadella:


No me gusta que se utilice la palabra creación para el mundo artístico. Me parece inadecuado, porque crear es hacer algo partiendo de cero, pero el arte no se hace desde cero; de hecho, somos imitadores de las cosas que tenemos alrededor. Yo prefiero hablar de desvelar; poner lugar sobre cosas que suceden a nuestro alrededor.

sábado, 22 de octubre de 2011

Leonard Cohen, el creador agradecido a los que le precedieron

Leonard Cohen recibió el premio Príncipe de Asturias. Decir que era merecido es poco. Las razones las ha dado él mismo en un emocionante discurso.


Desde una posición humilde, con el gesto tierno del que percibe que la tierra ya le llama, Cohen ha dejado patente la grandeza del artista, del artista que sabe que jamás nadie ha creado de cero, del artista que se sabe eslabón de una historia.


El canadiense ha revelado una anécdota biográfica nunca antes contada: el joven Cohen, aún aprendiz de guitarra, tuvo un breve encuentro con un joven guitarrista español que le enseñó una sencillas claves del flamenco, apenas unos acordes.


Hoy a cuarenta años y varios discos (obras maestras muchas de ellas) después, Cohen se ha dirigido a la nación española, para contarnos que en esa misma progresión de acordes que aprendió de joven, esas mismas claves del flamenco, son la base de sus composición. Ha dicho con voz recia que su obra no le pertenece y ha agradecido el que le hayamos permitido poner su firma en la última página.


¿alguien pudo imaginar un premio Príncipe de Asturias más merecido?



domingo, 16 de octubre de 2011

En nombre de nada

Acabo de ver la información relativa a la manifestación convocada por eso que se viene en llamar 15 M o Indignados. Quería escribir un artículo sobre el asunto. Pero sólo me sale una comparación chistosa:

Era especialmente sosa. Tenía menos conversación que una manifestante del 15M

lunes, 3 de octubre de 2011

Oh mia patria, si bella e perduta

El pasado mes de marzo, dentro de la celebración del aniversario de la creación de Italia, se representó en Roma Nabucco de Verdi, dirigida por el maestro Muti.

Previo a la representación el alcalde de Roma tomó la palabra para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes presupuestarios en cultura. Berlusconi asistía estupefacto.

Con este prólogo se desarrolló la representación, hasta que llegó el momento del canto "Va pensiero", el canto del coro de esclavos oprimidos, que en Italia es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo). El público participó con fervor y tensión. Al final las ovaciones se mezclaron con vivas a Italia y con peticiones de bises, algo que el director sólo ha aceptado una vez en su carrera.

El director en ese momento toma la palabra:
"Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!". Muti dijo entonces: "Sí, estoy de acuerdo: "Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país. Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va Pensiero". No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida". Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va pensiero"

El momento es especialmente emocionante. Y aquí lo podemos ver



Gracias a Miguel Aranguren que me descubrió esta fascinante historia llena de matices: por un lado la cultura como rasgo definitorio de la identidad y soberanía de un país, pero por otro lado, algo que quizá se pueda achacar a este bello momento: la utilización ideológica de un espectáculo cultural.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La profundidad de los sexos

No puedo aguantarme a compartir esta cita de Frabrice Hadjadj en La profundidad de los sexos. Por una mística de la carne (Nuevo Inicio):


Encontrar a Dios yéndose a un monasterio es una cosa bastante trivial. Pero encontrar a Dios yéndose con tu propia mujer, con Micheline, precisamente la misma que acaba de echarte a perder el filete de ternera, eso sigue siendo algo inexplicable

Prometo una comentario largo sobre este provocador, divertido, apasionante libro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Un negocio familiar




Llevo semanas escuchando un grandísimo disco: Alela Diane & Wild Divine. No me canso de escucharlo.




Así como descripción de estilo podríamos decir que es un disco de folk-rock o americana, si me apuras.




Alela Diane es una folkie de Nevada que ha sacado varios discos de folk clásico, baladas preciosas, acústica agradable, letras con profundo sentido, y reverencia por la tradición folk.




Su anterior disco ya dejaba entrever que quería progresar y no quedarse en "chica-que-canta-con-guitarra", y con banda propuso To be still.




Pero ahora ha formado una banda estable y lo ha hecho con su marido y con su padre. A mí esto me ha encadilado ya para toda la vida, y aunque cantara habaneras, me seguiría pareciendo genial. Es divertidísimo verles en directo, en el momento de presentar a la banda, Alela dice "a la guitarra mi marido Tom Bevitori", "a la guitarra solista mi papá, Tom"




La gracia está en que sobre todo es un discazo.




Una mirada integral hacia la raíz de uno, pero no siendo inmovilista, poniendo la vista en la copa del árbol.




El disco está plagado de canciones-himno, medios tiempos para alegrar la vida, y letras narrativas que esconden un largo trabajo. Un largo trabajo tras un año de matrimonio, en el que las canciones han ido surgiendo, como ella misma cuenta, "mientras hacíamos las tareas del hogar".


Me parece delicioso. ¿Te imaginas? Mientras uno va haciendo la tortilla y otro pone la mesa...










miércoles, 20 de julio de 2011

La casa de uno

Uno se encuentra en Italia como en casa, porque Italia es la casa de uno, sean cuales sean sus orígenes o su radicación.

La frase es de Félix Luna, y me retrato en ella

martes, 12 de julio de 2011

Ese día me acordé de los que no estaban allí

Hace un año que la selección ganó el mundial. Algo impensable para mí desde que tuve uso de razón y desde que tuve conciencia de lo divertido que es el fútbol allá en la calle del barrio con más madrileños del mundo, Carabanchel.


Responde Garci en un artículo en ABC a las sensaciones que tuve ese día, esa "Noche de Reyes", en la que inevitablemente me acordé "de los que me hicieron amar el fútbol y ya no estaban allí".


Y descubro que es una sensación compartida, como demostró Vázquez Sallés en un excelente artículo sobre su padre y la final de la copa de Europa del Barça.
Garci tiene esa especial forma de disfrutar de la vida, y además, contarlo bien. Y tiene un final de aplauso



Recuerdos de futuro. José Luis Garci
Cuando Andrés Iniesta marcó agonizando la prórroga, y mientras el tornado del gol conmocionaba mi barrio y entraba por el ventanal abierto del salón, de repente me acordé, aquella Noche de Reyes, de todos los que me hicieron amar el fútbol y que ya no estaban aquí. Durante la repetición televisiva del derechazo de Iniesta, reviví los libros de Pedro Escartín —mi favorito, «Lo del Brasil fue así»—, y las crónicas de Lorenzo López Sancho, Jaime Campmany y Antonio Valencia —especialmente, las que recogió en «Sucedió en Suiza»—; los artículos de «Gilera» y «Cronos»; los apasionados textos de Manolo Sarmiento Birba y «Belarmo» , los reposados renglones de Rafael Marichalar, «Rienzi» y «Fielpeña»; las narraciones a pie de campo, micrófono en mano, sentado en una silla de tijera, a un metro escaso de la línea de cal de la banda, del gran Matías Prats («… Luisito Suárez avanza desde la posición teórica del medio volante izquierdo…»); los estimulantes comentarios radiofónicos de Rafael Barbosa y «Quilates», de «Doña Merenguitos» y «Don Tremebundo»…

Y un minuto antes del pitido final, me acordé de Luis Aragonés, el primero que
optó por la excelencia sobre la fisicidad, la calidad por delante de la envergadura, la clase antes que la estatura; y luego miré a Del Bosque, en pie junto al banquillo, más personaje fordiano que nunca, el hombre tranquilo, responsable de haber instalado definitivamente el sosiego en nuestra Selección. El sosiego, la serenidad, un estilo, por fin, que nos ha llegado vía nada menos que de Cervantes y Velázquez. Ambos, Aragonés y Del Bosque, ya termina el partido, tienen el mérito de haber preferido el fútbol romántico al profano, una idea tan renovadora como, en su tiempo, fueron la W-M o el 4-2-4.

También me acordé de mi padre, de su mano fuerte y suave, que siempre olía a Floyd, la que me llevaba de niño a Chamartín y al Metropolitano, a Vallecas y el campo del Plus Ultra, allá en Arturo Soria. Mi padre, al que jamás vi chillar a ningún jugador, insultar a ningún árbitro; mi padre, que apenas gritaba al anotar Cholo Dindurra o cuando Quini cabeceaba a la red; sonreía, eso sí. Mi padre, que admiraba a Eduardo Teus y a Melcón.



Pero lo más curioso de aquella noche de los gigantes, la noche más hermosa, vino cuando Casillas recibía la Copa y yo apuraba mi dry martini. De improviso, una flecha
de nostalgia me atravesó el corazón al recordar otro domingo de verano, de 2014,
en Río de Janeiro, cuando España ganó su segundo Mundial y nuestros jugadores,
casi los mismos de Johannesburgo, saltaban y se abrazaban, como ahora, aunque
esta vez sobre la sagrada yerba de Maracaná.

Por qué Ayaan Hirsi Ali se ha convertido

 Artículo de Carl Trueman publicado en El Debate (Traducción de Pablo Velasco) Ayaan Hirsi Ali, ex musulmana y ahora ex atea, ha declarado r...