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Conciencia de don

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Una mujer que había pasado una gran prueba, preguntada por cómo afrontaba su vida, contestó: «Es necesario pedir al Señor tiempo para saber leer la historia de nuestra vida». Solo así podremos ser conscientes de los dones que nos son regalados y, cuando caemos en la cuenta, descubrimos una belleza que, en palabras del escritor José Manuel Mora Fandos, «parpadea fugazmente en cualquier momento inesperado, habita inadvertida en nuestra misma casa, susurrando, y casi siempre acaba complicándonos un poco la vida porque es profundamente humana y nos liga a las luces y sombras del otro».

La respuesta que surge ante esta certidumbre solo puede ser agradecimiento. Solo así se entiende que pudieran dar la vida por ese amor que les consumía. Parte de esta intuición se encuentra en la novela de Rafael Álvarez Avello Recuerde el alma dormida, recientemente publicada por la muy interesante editorial La Huerta Grande.

Sí, supongo que al lector le ha sucedido lo mismo que a mí, y no ha podido remed…

In angulo cum libro

Está maravillosa explicación de la experiencia de leer es de José Jiménez Lozano:

El adagio en latín que nos pinta la soledad transfigurada y feliz, tal y como la imaginaban los antiguos, dice: "In angulo cum libro", esto es, "con un libro en un rincón"; pero no el "Día del libro" o en la "Feria del libro", sino siempre. Y esto equivaldría , en realidad, al momento en que se atiende a un fuego; o se despabila una candela, se mira fotografía de un ser amado; se está en estancia o jardín cerrado se lee carta de allegado o historia de cualquier otro ser humano que siempre es nuestro próximo, andrajos de tiempo y mundo se desechan; y hasta la muerte parece perder su imperio y no nos empavorece. 

El bien que no hacemos

Cuentan que G. K. Chesterton tuvo una conversación con un tabernero de Calais, al desembarcar en Francia. Este último se lamentaba amargamente de la vida y de la falta cada vez mayor de libertad: «Es lamentable haber hecho tres revoluciones para volver a caer siempre en el mismo lugar». Y Chesterton le contesta que una revolución es el movimiento de un móvil que recorre una curva cerrada y vuelve así al punto de partida.

Pero descubrimos en nosotros una indignación ante el mal que nos empuja a… ¿reaccionar?, ¿cambiar? ¿buscar la felicidad? A veces sentimos un anhelo de eso, de revolución, de golpe contundente… Jonathan Sacks, rabino principal de Gran Bretaña, avisaba en Celebrar la vida que nuestra época «ha presenciado el predominio de dos instituciones inmensamente poderosas, el Estado y el mercado. Se pensaba que entre las dos se podían solucionar la mayoría de los problemas humanos. La felicidad consiste en lo que tenemos; el mercado se concentra en lo que no tenemos. La felicidad…

Huellas de la experiencia cristiana en la poesía contemporánea española

“Se impone una evangelización que ilumine los nuevos modos de relación con Dios, con los otros y con el espacio, y que suscite los valores fundamentales. Es necesario llegar allí donde se gestan los nuevos relatos y paradigmas, alcanzar con la Palabra de Jesús los núcleos más profundos del alma
de las ciudades. No hay que olvidar que la ciudad es un ámbito multicultural. En las grandes urbes puede observarse un entramado en el que grupos de personas comparten las mismas formas de soñar la vida y similares imaginarios y se constituyen en nuevos sectores humanos, en territorios culturales, en ciudades invisibles”.  Así se pronuncia el Papa Francisco en el punto 74 de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium. ¿Estamos ante un lamento por la ausencia de los católicos donde se originan los relatos? ¿Nostalgia de un tiempo en el que la religión católica florecía en todas partes, en la cultura, las artes, la economía, la política? ¿Es esa ausencia un acto premeditado de borrar a Dios de l…

Un ejercicio de obediencia

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Este texto sobre el poeta Daniel Faria lo escribí hace casi un año. Hoy, en nueva edición de la Feria del Libro de Madrid, he vuelto a charlar con Rita en la caseta de Sígueme, y de nuevo hemos vuelto sobre el poeta. Además, Eduardo, editor de Sígueme, impartió una magistral ponencia en el pabellón central de la Feria.

Un ejercicio de obediencia «¡Y eso que nosotros no editamos poesía!» La editora de Sígueme se mostró así de tajante cuando me detuve a charlar con ella en su caseta de la Feria del Libro. «Pero con Daniel Faria hemos tenido que hacer una excepción, y hemos publicado sus tres libros», continuó.

Con la misma pasión me señaló que Daniel Augusto da Cunha Faria era una de las voces más prometedoras de la poesía portuguesa. Que ya había sido incluido en antologías entre los destacados del final del siglo XX. Daniel Faria, como firmaba los libros, sintió pronto su vocación religiosa. Tras cursar Teología en la Universidad Católica Portuguesa, y Lenguas y Literaturas Modernas e…

Una novela pascual

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Publicado en Alfa y Omega Hace ya unos años, a las facultades de las universidades de Madrid llegaba una revista que se llamaba Calibán. Era una revista cultural, editada por la archidiócesis de Madrid, que tenía una especial virtud: provocaba diálogos interesantísimos entre sus lectores y suponía un lugar de encuentro. Entre los nombres de los que componían la redacción estaban Javier Alonso o Juan Manuel de Prada, pero yo recuerdo especialmente los artículos de Eva Latonda. Después he podido conocer los distintos proyectos creativos y culturales que ha llevado a cabo. Y este año nos hemos encontrado con una gran sorpresa: su primera novela. Se titula Misalgar y la ha publicado la sugerente editorial Renacimiento. Un primer vistazo puede concluir que estamos ante una nueva novela dentro de esta ola de revivals, qué pasó con, o yo también sobreviví a la EGB que muestran un exceso de nostalgia. Pero eso supondría reducir una profundísima historia. Es cierto que Misalgar es un regreso a l…

La certeza

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Hace unas semanas El País se preguntaba por qué a los filósofos nadie les quiere. La cuestión la provocaba el descrédito creciente de las humanidades en los planes de estudio. Pero queda latente el engaño que sufrimos cuando no vivimos con una actitud justa las cosas, cuando no nos damos cuenta de que todas llevan escrito más allá. Así los filósofos terminan resultándonos fatigosos. Y utilizamos filósofo para todo aquel que echa parrafadas con cierto aire new age, en vez de para aquel que nos recuerda que nuestro corazón está hecho para el infinito.
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