domingo, 28 de febrero de 2010

La voz que yo amo

Lo tenía que recoger aquí, en este minúsculo blog, fundamentalmente para acordarme del inspirador y acertado nombre de esta productora de cine: la voz que yo amo

viernes, 26 de febrero de 2010

Software contra los alumnos plagiadores

A mis incautos alumnos, al proponerles a principio de curso un trabajo sobre la asignatura, les envío a modo de "reglamento" una serie de pautas entre las que se encuentra la siguiente: "Aquél trabajo plagiado de internet automáticamente será calificado con un -1, nota que supondrá asimismo su calificación final".
El método es el siguiente. Una vez leído el trabajo presentado, a veces, sólo a veces (que diría el poeta Goytisolo), demasiadas palabras de corte intelectual (como por ejemplo "paradigmático") provocan una ligera sospecha. Sensación que se cura acudiendo a Google, esa herramienta que transluce la sociedad del conocimiento.
Basta con introducir una frase del trabajo en el buscador y apretar la telca "buscar".
A veces, sólo a veces, aparece en la primera o segunda entrada el trabajo plagiado. El alumno plagiador, además de torpe, suele elegir a una autoridad de la asignatura.
En Estados Unidos, la empresa iParadigms comercializa un software para detectar los plagios. El programa se llama "Turnitin Plagiarism Detection Service", y a petición del centro educativo de turno, almacena los trabajos de los alumnos, elaborando una base de datos que permite detectar plagios en internet y poco a poco los plagios a trabajos presentados anteriormente por algún compañero.
Como recoge en su sección de "Reseñas judiciales", la revista p.e.i. recoge la sentencia de 16 de abril de 2009 de la Corte de Apelación del Cuarto Circuito, que resuelve el recurso tras la desetimación de la demanda presentada ante la Corte de Distrito de cuatro alumnos de un centro cliente de iParadigms contra dicha empresa, por almacenar sus trabajos sin su consentimiento.

Leer más en El blog de los tres pasos

viernes, 19 de febrero de 2010

Amueblar paisajes

Abro al azar Cuando eramos honrados mercenarios, de Perez-Reverte y me encuentro con esto:
...Y me digo que los libros sirven, entre otras cosas, para amueblar paisajes. Llegas a tal o cual sitio, aunque nunca antes hayas estado allí, y las paginas leídas permiten ver cosas que otros, menos afortunados o previsores, no son capaces de advertir. Un islote despoblado y rocoso del Mediterraneo, por ejemplo, es solo un pedrusco seco cuando quien lo contempla desconoce las peripecias de Ulises y sus compañeros. Sin Lampedusa y su Gatopardo, Palermo no seria mas que una calurosa e incomoda ciudad siciliana...