martes, 25 de mayo de 2010

Dios irá con nosotros

Si el demonio quisiera inquietarnos con la salvación de nuestra tierra y nuestros bienes, recordemos que no podemos guardarlos por mucho tiempo. Si se nos amenaza con el exilio y la huida de nuestro país, recordemos que somos ciudadanos del mundo, y no somos como esos árboles que sólo pueden crecer en un sitio: allá donde vayamos, Dios irá con nosotros.

Santo Tomás Moro

lunes, 24 de mayo de 2010

Formalidades

Estimado señor,
Es usted un cerdo
Suyo afectísimo q.b.s.m.

(Chiste de Chumy Chumez)

jueves, 20 de mayo de 2010

Consecuencias de la crisis

En la incorporación desde la M-40 a la A-1 (Carretera de Burgos) se puede leer esta pintada:
"Canario, asesino, cobarde y moroso"
Está claro que "Canario" en este caso no es adjetivo peyorativo, sino que es el sujeto al que se insulta en la pintada. Pero lo curioso es que iguala el ser "asesino" con el ser "moroso".
Y digo yo, la crisis tiene más consecuencias funestas de las que sufrimos en la cuenta corriente

lunes, 17 de mayo de 2010

Reajuste

¿Por qué "reajuste de precios" significa que los precios suben, y "reajuste de plantilla" significa que bajan los empleos?

(versión de memoria de un chiste de Cesc)

miércoles, 12 de mayo de 2010

Música como un rayo de sol en medio de la niebla


Ministriles de Marsias
Trazos de Ministriles. NB Musika


Cuenta la mitología griega que Marsias, un músico notable, logró modular dulcísimos sonidos de una flauta que Minerva arrojó. Orgulloso de los elogios que recibía, llegó a retar al mismísimo dios Apolo. Los habitantes de Nisa fueron designados jueces de la contienda. Comenzó Marsias, arrancando de su flauta sones maravillosos que imitaban el gorjeo de los pájaros, la voz imperceptible de los ecos y los silbidos del huracán. La asamblea, maravillada, aplaudió entusiasmada. Llegó el turno de Apolo, que sin dejarse deslumbrar, y acompañándose de una lira, impuso silencio entonando un preludio melancólico que infundió en todos los corazones una delicada sensación estética. Ventajas de los instrumentos de cuerda. Y claro, le fue adjudicado el triunfo.
De este desafortunado flautista toman el nombre Los Ministriles de Marsias, presentando su debut discográfico, una de las sorpresas más interesante del curso pasado en música clásica, con el título Trazos de ministriles (NB Musika).
La música de los ministriles es uno de los sonidos más característicos de nuestro patrimonio cultural musical. Los ministriles tocaban para todo y en todas partes, aunque sobre todo música sacra, o “música honesta” como dicen las fuentes.
Tienen su origen en la capilla de instrumentos altos de la Edad Media, llegando a su apogeo en los siglos XVI y XVII, incluso mantuvieron la popularidad en pleno siglo XVIII aguantando el desarrollo de la vanguardia musical europea. Aún pervive su espíritu: en Cataluña la cobla ha mantenido el nombre original de conjunto de ministriles.
El objetivo que tenían era el de imitar la voz humana, algo que conseguían conjugando instrumentos de boquilla y de caña. Entre los primeros el sacabuche (el trombón de la época) y la corneta (del que dicen algunos autores de la época que su sonido era como un rayo de sol en medio de la niebla). Y los de caña: la chirimía, antecedente del oboe, y el bajón, predecesor del fagot.
Esta es la senda elegida por Ministriles de Marsias, fascinados por el sonido de estos instrumentos y motivados por una expresión musical de nuestras raíces más hondas.
En el repertorio abordado en Trazos de Ministriles hay compositores de sobra conocidos como Antonio de Cabezón o Francisco de Peñalosa, y otros totalmente desconocidos para los aficionados a la música clásica como Francisco Tejada o Juan García Salazar (su delicado Regina Coeli es una de las joyas del disco). También hay composiciones de un autor anónimo: lo compases que inician la grabación han sido sacados de un grabado de la sillería del coro de la Catedral de Burgos, donde hay representados un conjunto de ministriles y se puede observar la partitura que están interpretando. Se completan así dos siglos y medio de ministriles, desde 1500 hasta bien entrado el siglo XVIII.

martes, 11 de mayo de 2010

Paradojas de la era digital

Olvidé mi memoria, usb, claro.

lunes, 10 de mayo de 2010

Ctrl+alt+sup

Leo en la sección de Fernández Mallo en El Cultural:
En ese momento en el que el pesimismo se apodera de las cosas, se apodera de tus ideas, que también son una cosa. Piensas en la inutilidad de escribir y de hablar, o de construir aviones Airbus porque sabes tarde o temprano serán un Concord. O en el absurdo que es llenar la Red de información no sólo pasajera, que nadie verá. Es posible imaginar un basurero de páginas web, blogs, mensajes y tiendas fantasma. Supongo que algún día alguien se acercará a todo eso con la misma intención que hoy mendigos se acercan al vertedero de Sao Paulo, un tipo de alegría que opera en el cerebro ante la expectativa del hallazgo de algo contemporáneo y arqueológico al mismo tiempo. El artista Bruce Nauman tiene una pieza, no recuerdo el título, en la que una cámara ubicada en el interior de un nicho vacío recoge permanentemente esa imagen de nada, de la que los espectadores pueden disfrutar en tiempo real en una pantalla en la galería de exposición. A veces nos vienen pensamientos así, pero se van muy pronto.
Joer! ¿Es el momento de cerrar este blog?

viernes, 7 de mayo de 2010

Voto y promesa

Bob Dylan tiene una canción especialmente enigmática titulada My Back Pages. Es una canción que escribió con veintipocos años, que parece un testmaento nostálgico de alguien de vuelta por la vida. Tiene un verso maravilloso:

A self-ordained professor’s tongue

Too serious to fool

Spouted out that liberty

Is just equality in school

“Equality,” I spoke the word

As if a wedding vow

Ah, but I was so much older then

I’m younger than that now

Eso de wedding vow me ha llamado siempre la atención. Me gusta mucho más voto que promesa, pero nunca he sabido explicar bien esta predilección.
En el libro Más allá del sí, te quiero de Aníbal Cuevas (Umelia) encontré una buena explicación, a pesar de la reticencia que tengo a los libros sobre el matrimonio (¡a mí me lo van a explicar, con lo experimentado que soy en mi "larguísima" trayectoria de casado!):
El autor cuenta que compró un libro en Estados Unidos titulado The meaning of marriage en el que aparecía el término "vow". Aparecía varias veces, y aunque se podía sacar el significado por el contexto, decide preguntar al recepcionista del hotel que muy amable le dice que significa lo mismo que "promise" referida al matrimonio. Pero la explicación no le convence, porque en el mismo texto se contraponen ambos términos. Y al autor prosigue:
Al abandonar el hotel se me ocurrió preguntar a un maletero, un chico joven de raza negra, cuál era la la diferencia entre entreo "vow" y "promise". Su explicación no se me ha ido de la cabeza, me contestó con ese poso de sabiduría natural que no dan los libros:
"Vow es una promesa profunda, comprometida, espiritual. Por ejemplo si yo prometo algo a mi padre estando él a punto de morir, eso es vow. Promise es una promesa más superficial, que compromete poco. Por ejemplo te prometo que estaré a las ocho, no pasa nada grave si llego tarde o no cumplo. Vow es la promesa que Dios hizo a Abraham y a Moisés, una promesa que nunca se rompe y que se mantiene pase lo que pase, algo de lo que podemos estar seguros".