Nostalgia de "despacho de abogados"

Doy cuenta de un curioso caso de reproducción sin autorización (por tanto, violación de los derechos de propiedad intelectual) de obras editadas por Bartleby.
Antecedentes de hecho

- Neorrabioso (o Batania, no queda claro el nombre) es un sujeto autor del blog Poesía Mundial de la A a la Z, que consiste en reproducir y comunicar al público, sin comentario alguno, libros de poemas enteritos, con sus derechos de propiedad intelectual en pleno funcionamiento.

- Bartleby editores se dirigen al interfecto y le solicitan, con excelentes modales en mi opinión (quizá excesivos incluso), el cese de la actividad ilícita. Tan exquisita es la notificación que hasta le recuerdan que sí puede reproducir cinco poemas por libro.

- Neorrabioso responde con un post con pretensiones literarias en su blog, respondiendo a la petición de Bartleby, pero justificando su actuación basándose en su filantrópica intención de difundir la poesía por el mundo. ¡y por supuesto sin ánimo de lucro, oiga! (como si eso transformara una acción ilícita en lícita). El tipo publica que retira los poemas, pero avisa a "su público" de que les quedan unas horas para copiar todos los poemarios.
La justificación de utilizar una propiedad ajena en pos de la cultura planetaria está más que manoseado. Ni siquiera vale el argumento de "así se conoce tal editorial". ¿No sería mucho mejor publicar un estudio sobre los poemas? ¿o como poco unas reseñas?

- El hecho, en la mayoría de los comentarios a los blogs diversos recibe adhesiones y simpatías. ¡por Dios! ¡no es para tanto! ¡apenas unos poemas copiados! Cierto es que somos más benévolos con la propiedad ajena...

- La cuestión no es tanto la ilicitud o no del hecho, algo incuestionable. Es la condescendencia generalizada respecto de las infracciones de los derechos de autor en internet. El formato ahora impone la solución.

Comentarios

  1. Estimado Pablo. Siento discrepar, pero como soy el único que repostea tus postes creo que tengo ese derecho:

    Siempre que hay un cambio tecnológico hay algunos que siguen haciendo su vida como si nada. La adaptación al cambio con las NNTT es patente y sólo aquellos que viven de unos privilegios absurdos se niegan a evolucionar.

    Es el caso de los vagos que un día tuvieron un golpe de inspiración u oportunismo y pretenden vivir de ello hasta que se mueran e incluso que sus hijos y nietos cobren también por la machada del abuelito.

    El autor tendrá que vivir de otro modo, vendiendo más caros los originales, escribiendo más, haciendo mejores ediciones en papel, o reediciones, o viviendo de la publicidad en Internet o recitando, o scribiendo en periódicos, commo las novwelas por entregas de antaño, pero no pueden pedr que las leyes paren el mundo e impidan lo natural.

    El mundo de los derechos de Autor, la SGAE, los de la ceja y la caja, etc. es un intento de mantener los privilegios del pasado cuando la realidad ya todo ha cambiado. No habrá nadie que pare las descargas ni la divulgación, con derechos o sin ellos porque la obra, una vez que sale de las manos del autor ya no es suya. Si alguien quiere que una obra sea sólo suya no debería publicarla, es decir, no debería hacerla propiedad del público.

    Digamos que eso de publicar en Internet libros de otros para que la gente los lea puede ser ilegal, pero muy lícito.

    ResponderEliminar
  2. Querido JB, desde luego haces que todavía me propongo escribir este blog. Nunca hubo tan fiel descripción de eso de "predicar en el desierto". Pero descubro que tengo 1 lector. Como el chiste...

    En respuesta a tu cordial comentario debo decir:
    - De acuerdo con aquello de la adaptación a las nuevas tecnologías.
    - En cuanto a los privilegios absurdos, discrepo. Si te refieres al caso concreto del post, no entiendo la acusación. Porque se trata de una pequeña editorial que invierte dinero, esfuerzo y tiempo, y evidentemente no lo hace por amor al arte.
    - Curiosas las propuestas que haces. POr un lado proponías adaptarse a las nuevas tecnologías y por otro repetir un modelo anticuado como las novelas por entregas en los periódicos ¿en qué periódicos? ¿en esos periódicos que la gente, en su mayoría aplastante no aguanta un texto de más de dos párrafos?
    - Me chirría lo despectivo de "los de la ceja". Me cansa un poco. Esconde una idea cansina que es esa de "la cultura no sirve para nada" y encierra una ideología utilitarista y pegadita al suelo. Uf!, que aburrimiento.
    - "La obra que sale de las manos del autor ya no es suya". Bien, desde el punto de vista del patrimonio cultural, sin duda. Querido profesor Borrego ¿cómo hizo su tesis? ¿por ciencia infusa? Le imagino leyendo algún que otro libro (lo imagino, sólo). Y es de que "la obra no es suya" es una sombra de duda sobre su propiedad y disposición, discrepo. ¿Se puede uno apropiar de un cántaro que acaba de elaborar un cantarero? ¿y del coche que acaba de terminar la cadena de montaje en la renault de valladolid?

    ResponderEliminar
  3. Gracias por la respuesta. No desesperes, para tener millones de lectores hay que empezar por uno, luego dos y así quizá algún día sea este un blog de referencia... y entonces cobraremos derechos de autor.
    Te contesto a lo último.
    De verdad que el temita de los tan mentados derechos de autoría no los encuentro por ningún sitio. Encuentro derecho de acceso a la cultura, derecho de educación, derecho a discrepar, a crear, etc. y libertad de pensamiento, de prensa, de edición, etc.
    Pero no hay derechos de autor. Las patentes preservaban el negocio de quien tuvo una idea y la puso en práctica arriesgando su dinero, surgieron con los seguros, para preservar la industria.
    No es de recibo que después de inventar –por ejemplo- el teléfono, arriesgar toda una fortuna para que funcione y cuando todo va rodado llegue un listo y copie el aparato sin invertir nada o invirtiendo sobre seguro.
    Una cosa es eso, y otra tener que darle un porcentaje a la familia Bell cada vez que hacemos una llamada. Hay un límite razonable a la propiedad industrial y ese es que la industria funcione.
    La propiedad intelectual es otra cosa, puesto que la cultura pertenece a todos... no es lo mismo. El creador cultural no crea para ganar dinero, la creación es un fin en sí. Está a mil millas de los analfabetos que entienden la cultura como el negocio de la mala literatura, del cine subvencionado, de la música chunda-chunda y del arte de galerías GLBT. Y hacen ese negocio porque no saben hacer otra cosa, no saben crear ¿a cuántos buenos escritores has visto en la SGAE? ¿Imaginas a Unamuno, a Baroja, a Cela luchando para vivir del cuento? ¿Imaginas a Zubiri, a Ortega, a Nietzsche prohibiendo la difusión de sus obras si no les paga el maestro de escuela que fotocopia sus textos? ¿o que Falla pretendiese cobrar cada vez que alguien interpreta el Amor Brujo? Es ridículo: la cultura de verdad quiere ser limitada ni surge por interés crematístico. Otra cosa es que los herederos, los traductores y adaptadores, es decir, los que no tienen genio quieran vivir del cuento.
    No es preservar la cultura pagar a los nietos de George Dann, en caso de que los tuviese, por su gran contribución a la cultura occidental con la Yenca.
    No, Pablo, no entres en su juego de salvar la cultura porque ellos no representan la cultura. Una panda de mangarranas subvencionados no son la cultura, son las copas y drogas de más, el ji-ji-ji, ja-ja-ja, el no a la guerra, el amigo Castro... pero ¿cultura? ¡si no saben leer!
    Sobre las alusiones personales no entiendo la crítica. Mi tesis claro que no será mía en el momento en que la publique, se hizo –como todas- con algún libro que otro, muchos fotocopiados otros sacados en bibliotecas, otros descargados de Internet y otros comprados. Con las distintas modalidades no hice daño a la cultura, al contrario.
    Por último ¿Puede uno adueñarse de un cántaro recién salido de la mano del alfarero? Sí, claro, pagando su precio. Pero el alfarero no puede cobrar cada vez que bebes de “su” cántaro ni el gremio organizado de alfareros puede cobrar por la arcilla, por si acaso la utilizas para copiar un diseño.

    ResponderEliminar
  4. Querido JB
    Gracias a ti estoy consiguiendo el record de comentarios en una entrada de este humilde blog. No sé si provocarte un poco más para ver si me respondes este comentario.
    Lo primero, ojo que las alusiones a tu tesis no son sobre la calidad de la misma, que afirmo la contiene. Sino sobre la necesidad que tuviste de apoyarte en los anteriores, y más aún, de inspirarte en los que te precedieron.
    - Al igual que la propiedad industrial, en la creación cultural también hay quien arriesga su patrimonio, y su tiempo y esfuerzo para ofrecer un producto artístico. Si quieres lo adquieres y usas o no. Luego es de justicia proteger esa propiedad, la surgida por el trabajo.
    - Lo de "trabajo por amor al arte" es una frase hecha. Si no hubiera propiedad intelectual, adios a la creación cultural. Claro, en ella va incluida el chunda chunda, el reaggeton, y la pieza delicada de música culta.
    - Unamuno, Baroja, Cela, Zubiri, Ortega y Nietzsche (este el peor) ni te cuento lo celosos que eran de su "propiedad"
    - Y en cuanto a Falla, preguntale a las orquestas que en vida del autor, quisieron interpretar sus composiciones.
    - Y tenían razón en proteger su patrimonio
    - Y los herederos con la misma justicia son usufructuarios del patrimonio de sus ancestros. Como lo somos tú y yo del patrimonio de los nuestros
    - La cultura no surge por interés crematístico, claro, pero sin comer, sin luz, sin agua, sin niños vestidos, sin mujer (o mejor diré conyuge por eso de la igualdad ¿no?)atendida, el artista no pinta, ni esculpe, ni compone, ni escribe... Y menos sin horizonte de beneficio
    - No "mentes" a George Dan que tú y yo sabemos la de "congas" que has participado con la yenca, la barbacoa y mama que será lo que tiene el negro...
    - Buena respuesta a la pregunta del cántaro. Lo mismo pasa con un disco. ¿puedes adueñarte de un disco? Sí pagando el precio, con el fin de escucharlo en tu casa. Pero no puedes mañana editar un disco con tu interpretación de esas canciones y apropiandote de su autoría. Ni puedes amenizar tu bar con ese disco para que la gente beba más y consuma más. Ni puedes sacar mil copias y venderlas. Lo mismo con el cántaro.

    ResponderEliminar
  5. Bien, ya puedo contestar, agárrate.

    Hay una confusión que espero aclarar.

    1º Debe existir la propiedad intelectual, pero la propiedad intelectual se vende. Y una vez vendida, -como todas las propiedades- se acaban los derechos sobre ellas.

    Hay que distinguir obras de productos. (1) Las obras culturales no son propiedad de sus autores, sino de la cultura en la que surgen, pues, como bien dices, se hacen con todo lo anterior y sólo tienen sentido en el presente y hacia el futuro de una cultura determinada. La única manera de que una propiedad cultural sea sólo tuya es que no la saques de tu casa, que no la enseñes, como aquellos cuadernos íntimos que aparecen en las casas de los genios y sus nietos se apresuran a editar y subastar aireando las intimidades de su abuelo de los huevos de oro (con perdón).

    (2) Los productos son propiedad de quien los fabrica. Si a un editor le copian un producto (tipo top-manta) lo que tiene que hacer es denunciarlo, pero un autor debe estar encantado de que su obra se lea, de lo contrario es un canalla.

    Vale que los autores tienen que vivir, pero no a costa de los consumidores de cultura, sino de los intermediarios, es decir, de los editores.

    El problema está precisamente en que malos autores y editores han montado un sindicato vertical que actua como monopolio gremial, y se ha magnificado la idea de que al autor se le hace un daño si se copia su obra. El único que empobrece al autor es el editor que sólo publica cando tiene asegurada la venta y los que piden dinero a los autores para publicar.

    El problema es que los editores, arropados por la SGAE, el sindicato vertical, han encontrado una manera de lucrarse a costa de los ciudadanos esgrimiendo los mentados derechos de autor, y olvidándose de la manera digan con la que se ganaban la vida, es decir, arriesgando su dinero para editar obras, pagar a los autores por sus obras, etc.

    Sobre los clásicos y los celos de sus obras... No. Ni Nietzsche, ni Unamuno, ni Ortega, ni ningún otro de los antiguos tenían problemas con eso que llaman derechos de autor. Al contrario. Sólo discutían y eran capaces de matar por defender la autoría de sus ideas, no de sus obras industriales, que no es lo mismo.

    ResponderEliminar
  6. Poco a poco podemos subir el ratio de comentarios por post en este blog. Si conseguimos contestarnos hasta 100 veces, igual sacamos una media de un comentario por post.
    Una vez dicho esto, digo:
    -1. La fuente última de la propiedad es el destino universal de los bienes. Ahora, ese dominio que Dios concede al hombre le obliga a trabajar para dar realidad a ese dominio. Así la propiedad tiene una dimensión personal y a la vez social.
    -2. La propiedad sobre los bienes culturales viene a incentivar la creación de los mismos.
    -3. La propiedad intelectual es una propiedad "sui generis". Porque efectivamente es deudora del patrimonio cultural anterior, pero no por eso pierde la apropiabilidad. Un ejemplo parecido es la construcción de una obra con materiales ajenos. Lo que incentiva la propiedad intelectual es el trabajo, esl esfuerzo sobre esos materiales que sí, son de la comunidad, y por eso existe una limitación temporal en la explotación de ese nuevo producto cultural, que después pasará a formar parte del patrimonio cultural, y esa nueva creación inspirará a otros en sus creaciones.
    -4. No es verdad que el autor se contenta con que le lean. Eso nos pasa solo a los frikis que hacemos blogs, y hace años hacíamos fanzines. El autor vive de eso.
    -5. El autor es un prestador de servicios, no es un fabricante
    -6. Macho, baja de las nubes, precisamente esos nombres de grandes autores son los que revolcionan los derechos de autor y exigen a los Estados las primeras legislaciones.
    -7. Aún así, el espiritu del legislador en las primeras leyes tenía un objetivo: fomentar la creación.
    -8.Opino que sin propiedad intelectual, el desarrollo de la nación se colapsaría.

    ResponderEliminar
  7. -2. La propiedad sobre los bienes culturales viene a incentivar la creación de los mismos.

    Falso. Podría ser verdad de alguna manera, pero es falso. Lo siento. Sólo sirve para generar vagos que viven a costa de una obrita que les funcionó: Harry Potter, el Chiringuito y El padre de la novia 8

    -7. Aún así, el espiritu del legislador en las primeras leyes tenía un objetivo: fomentar la creación.

    Es justo coinciden en tiempo (y no por casualidad) estas leyes con la caída en barrena de la creación y la aparición de artistillas de pantalón caído viviendo a costa de papá Estado y mamá SGAE. Antes: La cabalgata de las walkyrias; después: el chiqui chiqui. Antes: Luces de Bohemia; después: Caballo de Troya 8; etc.

    -8.Opino que sin propiedad intelectual, el desarrollo de la nación se colapsaría.

    Menos mal, o sea que gracias a la SGAE progresamos, no tenemos paro y las diferencias entre ricos y pobres cada vez son más cortas. Me voy corriendo al palacio a pagar ese canon, para beneficio de mi patria y de la humanidad.

    ResponderEliminar
  8. JB, ¿has visto mi último post sobre los "trade-off? También está molón, podrías hacer allí algún comentario...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Un matrimonio

¿Quién es el tercero que camina siempre a tu lado?/ Si cuento, solo estamos tú y yo juntos

Pals battalions