viernes, 19 de febrero de 2010

Amueblar paisajes

Abro al azar Cuando eramos honrados mercenarios, de Perez-Reverte y me encuentro con esto:
...Y me digo que los libros sirven, entre otras cosas, para amueblar paisajes. Llegas a tal o cual sitio, aunque nunca antes hayas estado allí, y las paginas leídas permiten ver cosas que otros, menos afortunados o previsores, no son capaces de advertir. Un islote despoblado y rocoso del Mediterraneo, por ejemplo, es solo un pedrusco seco cuando quien lo contempla desconoce las peripecias de Ulises y sus compañeros. Sin Lampedusa y su Gatopardo, Palermo no seria mas que una calurosa e incomoda ciudad siciliana...

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