Problemas, problemas


Terminó la Feria del Libro, y pude ir solito a darme una vuelta, sin la tribu ni nada.
Hizo calor a mala leche, pero los tolditos de las casetas daban un respiro, aunque fuera la editorial Fedrico Engels.
Llegué hasta la de Acantilado, que estaba arriba del todo (mal sitio).
Pregunté por Andrés Neuman.
Lo que voy a decir es absurdo, pero sin conocer a Neuman de nada, puedo decir que me cae muy bien, que siento que si le conociera seríamos grandes amigos. Sí, soy friki y gafapasta diciendo esto, pero un providencial comentario de Ana me acaba de tranquilizar, alegando que esa es la razón por la que leemos, que incluso esa sensación puede pasar con un personaje de ficción.
Leo su columna en el ABCD de las letras, y el otro día le vi en el inefable Página 2. Me reafirmo, seríamos grandes amigos.
Bueno, lo dicho, que pregunté por Neuman, por su poesía, por sus aforismos, etc.
Me llevé El Equilibrista, una colección de aforismos sobre la vida, la literatura y la estética (imprescindible). Si antes me caía bien Neuman, ahora me siento aún más cercano.
Como muestra este aforismo, que cito de memoria (lo que supone que probablemente no sea así, pero la idea es la misma)

Los problemas son gregarios. Cuando aparece uno, te encuentras con un batallón


Neuman acaba de sacar con Alfaguara, El viajero del tiempo, novela que tengo en espera

Comentarios

  1. Pablo, como me citas, me siento autorizada para escribir un comentario. Me encanta tu blog y lo leo sin parar. Y ahora quiero leer a Andrés Neuman!!

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  2. oh, qué honor, el primer comentario de este blog
    Si no fuera por los amigos...

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